La ficha de Google
Es lo primero que aparece, antes que la web. Categoría correcta, horarios exactos, fotos recientes, preguntas respondidas: es el trabajo más rentable de un comercio local, y el que más se deja sin hacer.
Málaga
Un comercio se busca en el móvil y se elige entre tres resultados. La ficha de Google, la web y las reseñas deciden antes que el escaparate.
Cómo te buscan
En una ciudad, la búsqueda local se hace de pie, en el móvil y con una intención inmediata. Lo que está en juego se reduce a tres cosas.
Es lo primero que aparece, antes que la web. Categoría correcta, horarios exactos, fotos recientes, preguntas respondidas: es el trabajo más rentable de un comercio local, y el que más se deja sin hacer.
La única cifra que un visitante mira de verdad. Lo que cuenta no es la nota, sino que sean recientes y que se respondan. Aquí no se compra nada: se piden, después de un buen servicio.
Llega en tercer lugar, y decide. Qué ofreces, dónde estás, cómo se reserva o se pide. Lo demás puede esperar.
Una diferencia concreta
Málaga y la costa viven de una clientela española, anglófona y francófona. Un comercio que solo se presenta en español renuncia a una parte de sus clientes; uno traducido a máquina renuncia a ellos de otra manera.
Projexo trabaja en español, inglés y francés. La web que estás leyendo está construida en esos tres idiomas, segmento a segmento: es el método que aplicamos, no una promesa.
Lo que ponemos en marcha
Ficha de Google completa y mantenida, el mismo nombre, dirección y teléfono en todas partes, reseñas pedidas y respondidas, fotos del local.
Las páginas que responden a las preguntas que te hacen, el contacto, y la velocidad: una búsqueda local se hace con datos móviles.
Lo que se muestra: el local, los productos, el equipo. Publicar con constancia vale más que una campaña olvidada.
Trae gente a lo que ya convierte. Antes de eso, paga por enseñar lo que aún no convence.
A quién acompañamos
Cada actividad tiene su página, con lo que la distingue y lo que ponemos en marcha para ella.
Un restaurante se elige por sus fotos y sus reseñas, muchas veces a las doce menos cuarto. La carta tiene que leerse en el móvil, y estar al día.
Una tienda se descubre en línea y se decide en el local. Eso sí, lo que se ve en línea tiene que existir en la estantería.
La reserva se hace por la noche, cuando el salón está cerrado. La reserva en línea trabaja a esas horas.
La pregunta que siempre llega
Nuestros precios están publicados. No dependen ni del tamaño de tu comercio ni de la cara del cliente: una web de presentación, una web profesional y una tienda en línea no tienen el mismo alcance, y es el alcance el que marca el precio.
El alcance exacto se confirma en el presupuesto, tras una conversación. Lo que no hacemos: anunciar un precio de reclamo y luego ir sumando por el camino.
Lo que no prometemos
Nadie controla el posicionamiento de Google, y una agencia que te garantiza el primer puesto vende lo que no posee. Lo que sí se trabaja y se mide: impresiones, clics, llamadas y solicitudes recibidas. Revisamos esas cifras contigo, todos los meses.
El posicionamiento de un comercio nuevo se cuenta en meses, no en semanas. Decirlo por adelantado evita la decepción del segundo mes.
Un diagnóstico de tu presencia local: ficha de Google, web, reseñas, y lo que tu competencia hace y tú no.