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Belleza y bienestar — salones, centros de estética y spas

De la reserva al cobro, una experiencia fluida.

Para sus clientas como para su equipo: agenda, servicios, fichas de clientas, venta de productos y cobro, todo reunido.

La recepción de un salón equipado por Projexo
Solución integradaSalonized
MaterialPuesto de recepción o tableta, terminal de pago, impresora de tickets
AcompañamientoConsultoría, integración, instalación, configuración, formación, soporte

Entender el oficio

Aquí la venta empieza antes de que la clienta cruce la puerta.

La agenda organiza la actividad antes de que la caja cobre.

  1. Reservar

    La cita se toma por teléfono, en el local o en línea. Es el primer compromiso de la clienta — y la primera línea de su jornada.

  2. Preparar la jornada

    Quién trabaja, qué cabinas están ocupadas, cuánto dura cada servicio. La víspera por la noche, todo está ya decidido.

  3. Recibir

    La clienta llega. Encontrar su ficha en tres segundos cambia la calidad de la acogida — y no solo la comodidad del equipo.

  4. Realizar el servicio

    El tiempo del oficio. Nada de lo que sigue debe interrumpirlo: es el único momento que el software debe dejar tranquilo.

  5. Cobrar

    El servicio realizado se convierte en una línea a cobrar, y un producto recomendado se añade sin volver a teclearlo.

  6. Reprogramar

    La próxima cita se toma mientras la clienta sigue ahí. Es el momento más eficaz de toda la cadena — y el que más se olvida.

    ↺ y el día siguiente ya se va llenando

Lo que hace difícil mantener este recorrido

La disponibilidad de los colaboradores

Vacaciones, jornadas parciales, especialidades: no todo el mundo puede hacerlo todo.

La duración de los servicios

Un color y un corte no llevan el mismo tiempo. La agenda debe saberlo.

Las cabinas y los recursos

Dos citas simultáneas suponen dos lugares donde atenderlas.

Los retrasos y las ausencias

Una cita retrasada desplaza todas las siguientes, no solo la suya.

La ficha de la clienta

Lo que se hizo la última vez, y lo que hay que evitar repetir.

La venta de productos

Se juega al final de la sesión, o no se juega.

La próxima cita

Tomada en el local, está asegurada. Aplazada, se convierte en una llamada pendiente.

El seguimiento de la actividad

Lo que ha realizado cada colaborador, y lo que ha dado la jornada.

Un día visto por el equipo

De la apertura al cierre, ocho momentos en que circula la información

Elija un momento: lo que cuesta cuando falta la información, o cuando se teclea dos veces.

Abrir la agenda

La jornada se lee de una vez: quién trabaja, qué servicios están previstos, dónde están los huecos. Es el único momento tranquilo para detectarlos.

Si falta la información

Una agenda en papel o en dos soportes: nadie tiene la misma versión de la jornada.

Cuando circula

Una sola vista compartida y actualizada, consultable desde la recepción y desde el puesto de trabajo.

Llega la primera clienta

Encontrar su ficha, saber qué se hizo la última vez y qué no hay que repetir. Tres segundos, no tres minutos.

Si falta la información

Se le vuelve a preguntar a la clienta lo que ya dijo — y la acogida empieza con una duda.

Cuando circula

La ficha se abre desde la cita: el historial de servicios está ahí.

La cita cambia de estado

Llegada, en curso, terminada. Un gesto de un segundo que dice a todo el mundo en qué punto está la jornada, sin tener que preguntar.

Si falta la información

Se cruza el salón para saber si la clienta ha llegado. En hora punta, es el gesto que ya no se hace.

Cuando circula

El estado de la cita se ve en la agenda, y el retraso se repercute en las siguientes.

Empieza el servicio

El tiempo del oficio. Es el único momento del día en que el software debe hacerse olvidar.

Si falta la información

Una interrupción para ir a comprobar algo en recepción parte el servicio en dos.

Cuando circula

Todo lo que había que saber se vio en recepción. Nada reclama atención durante la sesión.

Se añade un producto

El consejo se da durante el servicio; la venta se cierra en recepción. Entre ambos, no hay que perder nada.

Si falta la información

El producto recomendado se retiene de memoria y se vuelve a teclear en caja — cuando alguien se acuerda.

Cuando circula

El producto se añade a la misma cuenta que el servicio, sin doble tecleo.

El cobro

El servicio realizado, el producto añadido, el medio de pago. El ticket debe salir bien a la primera.

Si falta la información

El importe se vuelve a teclear en el terminal de pago: una ocasión más de equivocarse.

Cuando circula

El cobro parte de la cita, y el terminal de pago recibe el importe sin volver a teclearlo.

La próxima cita

La clienta sigue delante de usted. Es el momento más eficaz de todo el día para llenar la semana siguiente.

Si falta la información

«Ya llamaré» se convierte en una llamada pendiente, y luego en un hueco vacío en la agenda.

Cuando circula

La disponibilidad del colaborador adecuado aparece durante el cobro: la cita se fija al momento.

El cierre

Lo que la jornada ha hecho realmente: por colaborador, por servicio, entre servicios y reventa.

Si falta la información

Se suma a mano por la noche, y se confía en la memoria para el resto.

Cuando circula

La jornada se lee de un vistazo, y las desviaciones se ven el mismo día y no a fin de mes.

Lo que esta jornada no promete

Una agenda compartida no elimina las citas perdidas: las hace visibles antes. No anunciamos ninguna reducción cifrada de ausencias o retrasos — sería una promesa incomprobable, y el resultado depende ante todo de su organización.

Un equipo trabajando en un salón equipado por Projexo

Su configuración

Una recepción, no un mostrador de tienda

Aquí el material pasa discreto: solo se instala lo que realmente sirve.

Profesional independiente

Usted lleva la agenda y realiza los servicios. El material debe caber en un mueble, guardarse, y no obligarle nunca a cruzar la sala para cobrar.

  • Una tableta, que sirve de agenda y de caja
  • Terminal de pago conectado
  • Impresora de tickets, si sus clientas lo piden

Sin cajón portamonedas si casi ya no cobra en efectivo: es un mueble más que abrir para nada.

Salón con varios colaboradores

Varias personas trabajan a la vez, sobre la misma agenda. Lo que cambia no es el material: es quién ve qué, y quién puede modificar una cita.

  • Puesto táctil o tableta en recepción
  • Terminal de pago conectado
  • Impresora de tickets
  • Cajón portamonedas, si el efectivo sigue circulando
  • Lector de códigos de barras, para la reventa de productos

Una cuenta por colaborador, con sus derechos: ese es el verdadero tema de esta configuración.

Centro con cabinas

Una cabina es un recurso como un colaborador: se reserva, se libera, y dos citas no pueden ocuparla a la vez. Es la configuración la que soporta esta restricción, no el material.

  • Puesto táctil o tableta en recepción
  • Terminal de pago conectado
  • Impresora de tickets
  • Cajón portamonedas y lector de códigos de barras, según la reventa

Las cabinas y sus duraciones se declaran en la auditoría: mal ajustadas, producen citas imposibles de cumplir.

Varios establecimientos

Cada establecimiento tiene su agenda, su equipo y su recepción. Lo que se comparte — el catálogo de servicios, las fichas de clientas, la vista de conjunto — depende de lo que la solución elegida realmente permite.

  • Un puesto de recepción completo por establecimiento
  • Terminal de pago por punto de cobro
  • Cuentas y derechos por establecimiento

Esta configuración se verifica en la auditoría antes de cualquier compromiso: no anunciamos un funcionamiento multisede que no hayamos probado.

El puesto de recepción de un salón: tableta, terminal de pago, impresora

Estas configuraciones son orientativas

El número de puestos y los periféricos necesarios los determina la auditoría: número de colaboradores y cabinas, espacio en recepción, peso del efectivo, red y alimentación, y compatibilidad entre el software elegido y los periféricos.

Ver las ocho familias de material

El software

Salonized lleva la agenda. Nosotros nos ocupamos de todo lo demás.

Un software de citas y de caja para los oficios de la belleza, que Projexo integra y configura.

La agenda

El día y la semana, compartidos por todo el equipo.

Las citas

Tomadas, movidas, seguidas: la columna vertebral de la actividad.

Los colaboradores

Quién trabaja cuándo, y en qué servicios.

Los servicios

Su duración, su precio, y los bonos que los agrupan.

Las fichas de clientas

El historial de servicios, para retomar donde se quedó.

El cobro

El servicio y la reventa de productos en el mostrador, en la misma cuenta.

Lo que aporta Projexo

Una buena herramienta debe adaptarse a su organización, no obligarle a reinventarlo todo.

Diez etapas entre la firma y la primera clienta cobrada — ahí es donde se decide lo que viene después.

Análisis de la agenda y del recorrido de la clienta

Cómo trabaja hoy, antes de decidir nada.

Servicios, duraciones y recursos

Lo que ofrece, cuánto tiempo lleva, y qué necesita — colaborador, cabina, material.

Elección del material

La recepción, el espacio disponible, el peso del efectivo. El material se decide después, no antes.

Creación o recuperación de los servicios

Lo que el sistema anterior acepta exportar se recupera; lo que rechaza se vuelve a introducir, y se dice de antemano.

Colaboradores y derechos

Quién ve toda la agenda, quién mueve una cita, quién concede un descuento. Decidido con usted.

Impuestos, precios y medios de pago

La configuración que hace que un ticket salga bien, y que un cierre cuadre sin discusión.

Pruebas de reserva y de cobro

Una cita tomada, cumplida, cobrada y luego anulada: los cuatro caminos verificados antes de la apertura.

Formación del equipo

En el puesto instalado, con sus servicios. Los gestos del día a día y los que dan problemas.

Acompañamiento en el lanzamiento

Los primeros días, cuando las preguntas llegan en situación real.

Soporte tras la instalación

Un interlocutor que conoce su instalación, sea cual sea el aparato en cuestión.

La configuración o la formación en un salón

Lo que buscamos conseguir

  • Una agenda más clara, leída igual por todo el equipo
  • Información reunida en vez de dispersa entre cuaderno, teléfono y memoria
  • Una acogida más fluida, porque la ficha se abre desde la cita
  • Un cobro vinculado al servicio, sin volver a teclear
  • Un equipo que domina la herramienta, recién llegados incluidos
  • Material coherente con el local y probado in situ
  • Un solo interlocutor para el software, el material y la red

Son objetivos de funcionamiento, no ganancias cifradas: no publicamos ningún porcentaje mientras no se haya medido en un cliente y autorizado por él.

La información de sus clientas

Una ficha de clienta es un documento de trabajo, no un archivo abierto a todos

Lo que se resuelve en la configuración, y lo que queda en manos del equipo.

Cuentas nominativas

Cada persona tiene la suya. Una cuenta compartida hace imposible saber quién hizo qué.

Derechos por rol

Consultar una agenda, modificar una cita, conceder un descuento, exportar datos: no son los mismos derechos.

Lo estrictamente necesario

La ficha sirve para realizar el servicio. Lo que no sirve para eso no tiene por qué figurar.

Copia de seguridad y exportación

En la auditoría comprobamos qué permite exportar realmente la solución elegida, y en qué formato.

Los gestos del equipo

Pantalla bloqueada al dejar la recepción, contraseñas no compartidas, salida de un colaborador seguida de la retirada de accesos.

Lo que hacemos, y lo que le corresponde a usted

Projexo configura las cuentas, los derechos y los accesos, y le explica lo que permite la solución. El responsable de los datos de sus clientas es usted: las obligaciones que le incumben — información a las personas, plazos de conservación, respuesta a una solicitud de acceso o supresión — dependen de su organización y, si es necesario, de asesoramiento jurídico. No aportamos ninguna garantía de conformidad ni la mostramos en este sitio.

Nuestra política de privacidad

Empecemos por su agenda, sus servicios y la forma en que trabaja su equipo.

Analizamos su organización antes de recomendar el software, el material y la configuración. El presupuesto detalla cada partida, y el calendario de despliegue se fija con usted.